Metodologías ágiles

Las metodologías ágiles se enfocan en crear formas de trabajo colaborativas donde el principal objetivo es lograr productos con altos niveles de calidad que satisfagan las necesidades específicas de los clientes. Esta cultura surge en el ámbito del desarrollo de software, sin embargo en la actualidad se puede aplicar prácticamente a cualquier empresa mejorando el desarrollo organizacional de la misma y creando equipos de trabajo más fuertes y colaborativos.

El modelo ágil  se basa en periodos cortos de entrega donde se realizan tareas específicas y bien delimitadas. El tiempo es menos importante que en otros procesos más tradicionales y el trabajo participativo entre los integrantes de los equipos es uno de los pilares de estas metodologías.

¿Qué se necesita para ponerlas en práctica?

Las metodologías ágiles van más allá de la gestión de procesos por lo que los expertos recomiendan que lo primero que debe cambiar dentro de una empresa que desea aplicar teorías ágiles es la mentalidad de su personal pues estamos acostumbrados a trabajar de manera tradicional con procesos basados en tiempos de entrega y producción masiva.

Se piensa que sacar una mayor producción genera mejores resultados y el bienestar personal o laboral de los colaboradores se “mejora” mediante algunas compensaciones; sin embargo las metodologías ágiles se basan en el cambio de este paradigma dónde las personas van antes que los procesos y la calidad se antepone a la rapidez o producción masiva.

Metodologías ágiles

Cuando se emplean metodologías ágiles dentro de los equipos de trabajo, la productividad aumenta de una manera diferente pues el equipo se encuentra auto motivado y genera grandes cambios al realizar su trabajo, se siente con mayor libertad de proponer mejoras y logra resultados diferentes.

Las herramientas de las metodologías ágiles son simples pero efectivas, se basan principalmente en tableros visibles para todo el equipo donde cada integrante sabe que tareas se están realizando y cuales ya están terminadas. Se evidencia el trabajo del equipo y por tanto se responsabiliza de manera equitativa a todos los integrantes.

Es una manera visual de auto comprometerse con el trabajo  además de que se eliminan las jerarquías entre compañeros. Algunas metodologías trabajan en pares, otras con tareas individuales y algunas requieren que termine un proceso primero para poder continuar con otras actividades. De acuerdo al tipo de negocio, se puede elegir una u otra metodología y otra de las características de estas es que son flexibles y adaptables a lo que se necesite. El cambio es constante en estas formas de organización y se está abierto a la mejora continua.

Fomentando una nueva cultura

Trabajar de forma ágil dentro de las organizaciones también permite desarrollar una cultura empresarial diferente en pro de trabajar por las necesidades del cliente, además es una buena forma de enfrentar los cambios digitales actuales y superarlos con éxito.

Para adaptar este tipo de metodologías en una empresa los primeros en comprender su alcance y resultados deberán ser los líderes, quienes tendrán que conocer formas de trabajo colaborativo y aplicarlo en su día a día, elegir la mejor manera de acercar a sus equipos a estas metodologías y ser los agentes de cambio que permitan implementar correctamente las nuevas formas de trabajo.

A decir de los expertos, el cambio de paradigma empresarial a una cultura ágil se logra de forma gradual y pragmática trabajándolo diariamente con cada integrante de los equipos hasta que logren adaptarse y no intentando imponer ninguna nueva norma en la forma de trabajo o de organización.

En Nuxiba desarrollamos nuestras plataformas de software bajo metodologías agiles que garantizan el cumplimiento de los estándares que nuestros clientes buscan además de fomentar día a día el trabajo en equipo y la cultura del agilismo en todos nuestros procesos internos.


 

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